Novara Outdoor Kitchens

Cocinando bajo la lluvia

Novara Outdoor Kitchens

10 de abril de 2025

Cocinar en el exterior bajo un sol radiante es lo que marca el imaginario colectivo y lo que parece más lógico. Si llueve un par de días, cambiamos los planes. Si lo hace por un par de semanas, también. Pero cuando los días lluviosos se hacen consecutivos y parece que no terminarán nunca, empezamos a cuestionar las leyes de lo establecido y nos volvemos resolutivos: encontrar estrategias para recuperar el disfrute se nos da bien a todos los mortales.

Los días soleados volverán más pronto que tarde, y desde Novara estamos seguros de que esta estación de lluvias incesantes será, en realidad, muy provechosa: obtendremos de ella una gran riqueza. La primera es evidente y tiene que ver con la salud y exuberancia de los jardines o las plantas. La segunda, menos obvia, se refiere al descubrimiento de una nueva forma de gozo al aire libre, que exige preparación y aprendizaje, pero que es completamente alcanzable.

En lo que al aprendizaje respecta, no podemos intervenir demasiado, solo aconsejaros que, si mantenéis los sentidos bien alerta (todos), descubriréis que cocinar al aire libre en un día lluvioso tiene una gran cantidad de matices que salpimentan la vida y de los que os hablaremos al final.

En cuanto a la preparación, por nuestra parte está resuelta: nuestras cocinas están concebidas para soportar la peor de las inclemencias del tiempo. Simplemente tendréis que considerar instalar una cubierta o pérgola resistente al agua, si aún no la tenéis, pues el sol también exige protección. Las más aconsejables son aquellas retráctiles, que se adaptan a las necesidades de cada momento. Además, el diseño minimalista y elegante de estas protecciones aporta un toque de sofisticación al conjunto.

Habiendo aclarado esto, os vamos a explicar qué hace que nuestras cocinas sean tan resistentes y qué implica tanto los materiales como el diseño.

  • Materiales resistentes al agua: belleza y durabilidad. Cuando se trata de enfrentar la humedad, los materiales marcan la diferencia. En Novara, confiamos en el acero inoxidable, la piedra natural y la tecnología Q-XTREM®, desarrollada para ofrecer superficies de alta resistencia que permanecen impecables incluso en condiciones extremas. Estos materiales no solo son fáciles de mantener, sino que también aseguran una longevidad que convierte cada cocina en una inversión.
  • Drenaje y distribución del espacio. Un diseño inteligente contempla el agua desde todos los ángulos. La distribución del espacio y un buen sistema de drenaje son fundamentales para evitar el estancamiento de agua y mantener el área de trabajo fácilmente seca y funcional. Todo ello está contemplado desde la concepción del esbozo inicial de cada una de nuestras cocinas de exterior para asegurar comodidad y seguridad.
  • Iluminación y seguridad en días grises. En días grises, contar con una iluminación estratégicamente colocada es crucial para resaltar los volúmenes, facilitar el trabajo y mantener un ambiente acogedor.

En Novara, los sistemas de iluminación combinan funcionalidad y estética para adaptarse a cualquier condición climática. El sistema N3 incorpora una gola con luz perimetral que no solo mejora la visibilidad, sino que también aporta un toque sofisticado al conjunto. Por su parte, el modelo Pura destaca por su cuidada iluminación tanto en la encimera como en la bandeja inferior, realzando cada detalle y asegurando que el espacio mantenga su elegancia incluso en condiciones de poca luz. Estas soluciones no solo evitan los reflejos molestos, sino que también aseguran un uso cómodo y seguro.

Inspiración en la naturaleza: cocinar bajo la lluvia

Como ya os adelantamos antes, vamos a cerrar este artículo animándoos a avivar vuestros sentidos y a daros pistas sobre cómo disfrutar de un día de cocina al aire libre bajo una lluvia que, como ya hemos visto, no será un obstáculo y hasta puede ser un aliciente. Primero, está el sonido del agua y una calma ambiental que es difícil de encontrar en un día soleado, lo que permite vivir el acto de cocinar desde un lugar de mayor presencia. Luego, los aromas de humedad, que, aunque sutiles, tienen una influencia perceptible en nuestra experiencia sensorial. Y, por último, encontramos un juego de luces tenues y reflejos que la luz del sol del mediodía, tan monolítica, desperdicia por completo. Y hay mucho más, pero estamos en terrenos tan subjetivos que esperamos que los descubráis vosotros, sin intervenir más.

Esperamos haberos convencido de abriros a esta experiencia siempre que se presente la oportunidad, tal como lo hacemos nosotros. Y es que Novara nació de una idea de comunión entre cocina y entorno natural; y en él, la lluvia es vida.

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